El formato de tu curriculum no es solo una cuestión estética. Elegir el tipo equivocado puede hacer que tus puntos fuertes queden ocultos y que tus debilidades sean lo primero que vea el reclutador.
CV cronológico inverso: el más usado
- Ideal para: trayectoria laboral lineal y sin grandes gaps
- Ventaja: muestra progresión de carrera de forma clara
- Desventaja: expone periodos de inactividad y cambios de sector
CV funcional: por habilidades
- Ideal para: cambios de sector, gaps largos, muchos trabajos cortos
- Ventaja: destaca competencias sobre historial
- Desventaja: los reclutadores y los ATS lo leen peor — úsalo con cuidado
CV combinado o híbrido: lo mejor de ambos
Ejemplo
Para la mayoría de candidatos con más de 3 años de experiencia, el formato combinado es el más efectivo. Permite destacar tus competencias clave sin ocultar tu trayectoria.
Qué formato elegir según tu situación
- Recién graduado sin experiencia → Cronológico con formación al inicio
- Perfil con trayectoria lineal → Cronológico inverso clásico
- Cambio de sector → Combinado, destacando habilidades transferibles
- Profesional senior con mucha experiencia → Combinado o cronológico con resumen ejecutivo
- Gap laboral largo → Funcional (aunque con precaución, los reclutadores los ven con recelo)